| Chávez renacionaliza SIDOR. Una victoria histórica para los trabajadores |
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| escrito por Jorge Martin - www.marxist.com | |
| sábado, 12 de abril de 2008 | |
A las 1.22 am hora de Venezuela el miércoles, abril 9, el
vicepresidente venezolano Ramón Carrizales anunció la decisión del
presidente Chávez de renacionalizar la gigantesca planta siderúrgica
SIDOR, situada en el sur del estado Bolívar. La decisión se tomó cuando
el grupo multinacional argentino-italiano, Techint (que posee la
mayoría de las acciones de SIDOR) se negó a hacer concesiones a los
trabajadores en el convenio colectivo de trabajo.
Los trabajadores de SIDOR han luchado durante más de 15 meses por la mejora de los salarios, y las condiciones de salud y seguridad en el convenio de negociación colectiva. Los principales puntos de controversia son los siguientes: 1) aumento del salario, donde la empresa ofrecía muy poco y quería retrasar cualquier nuevo aumento salarial hasta dentro de 30 meses, 2) el tema de la subcontratación, donde los trabajadores exigen que todos los trabajadores subcontratados (9.000 de un total de 15.000) deben incorporarse como planta permanente, y 3) que debe haber un aumento sustancial de las pensiones de los trabajadores jubilados, que actualmente reciben por debajo del salario mínimo.
Cuando Chávez hizo un llamamiento a la "nacionalización de todo lo que fue privatizado", en enero de 2007, los trabajadores respondieron con huelgas espontáneas y elevaron la bandera venezolana en las instalaciones de SIDOR. Y comenzaron a exigir la nacionalización de SIDOR. Finalmente, después de muchas negociaciones y presiones del gobierno argentino de Kirchner se llegó a un acuerdo entre Techint y el gobierno venezolano. La empresa aceptó vender parte de la producción en el mercado nacional a precios preferenciales, a cambio de evitar la nacionalización. Pero este acuerdo no podía durar. A lo largo de los 15 meses de la negociación colectiva de trabajo la empresa ha mantenido una actitud de provocación. Hasta que los trabajadores agotaron su paciencia y comenzaron una serie de paros en enero, febrero y marzo.
Como dijo un diputado bolivariano por Guyana: "Considero que estos abusos están muy alejados de los principios revolucionarios promovidos por el Presidente de la República." Este diputado, El Zabayar, quien defendió públicamente por la nacionalización de SIDOR explicó además que "hay sectores dentro del Estado que juegan al desgaste del gobierno, y utilizan a las autoridades gubernamentales para asumir una actitud pro-patronal". Este es precisamente el problema: el aparato del Estado sigue siendo en gran parte el mism, y un Estado capitalista no puede utilizarse para llevar a cabo una revolución socialista.
Los trabajadores, correctamente, se mantuvieron unidos y se opusieron a esta votación, y organizaron su propia votación el 3 de Abril, con dos opciones: 1) aceptar la oferta de la empresa, 2) mandato al sindicato para continuar las conversaciones. La inmensa mayoría de los trabajadores rechazaron la oferta de SIDOR, con el voto en contra de 3.338 trabajadores y sólo 65 a favor.
Añadió que su gobierno "respeta el marxismo, las corrientes marxistas y el método marxista" y que es un gobierno "obrerista", y que "sabrá cómo tomar las medidas necesarias". Explicó que él siempre trata de "buscar un acuerdo, la negociación y así sucesivamente, pero en relación con SIDOR, a partir del día de ayer, yo dije ya basta". Chávez también añadió que su intervención fue el resultado de la visita que le hicieron los trabajadores de Sidor, que fueron a la reunión de graduación en Bolívar días antes, para conocer su opinión del conflicto. Señaló que tuvo duras palabras con el gobernador regional de Bolívar durante la represión de la Guardia Nacional en contra de los trabajadores, y que también había hablado con el comandante de la Guardia Nacional para recordarle las "vieja instrucciones para cuidar a los trabajadores". Esta intervención de Chávez a través del vicepresidente, de hecho, fue una bofetada en la cara al gobernador regional y, sobre todo, al Ministro de Trabajo, José Rivero. Fue dejado a un lado y el gobierno se alineó claramente con los trabajadores. La empresa, que hasta ese momento había dicho que no iba a hablar con los trabajadores de nuevo, aceptó mantener una nueva reunión. Una reunión entre las tres partes de la empresa, el sindicato y el Vicepresidente se llevó a cabo el martes 8 de abril, en la que la compañía hizo concesiones menores. Justo después de la medianoche, el vicepresidente Carrizales, afirmó que la reunión no podía terminar sin un acuerdo, y pidió a la compañía, por última vez, si no estaba dispuesta a hacer una contraoferta final al sindicato sobre los salarios, y cuando la empresa se negó, insistió en que esta negativa constara en el acta de la reunión. Luego salió, llamó el presidente Chávez ,y regresó a la reunión para anunciar la renacionalización de SIDOR.
Este es otro punto de inflexión en la revolución venezolana y una clara indicación de la dirección que debería tomar. No se trata de una pequeña empresa en bancarrota tomada por el Estado, sino del único suministrador de acero del país y del cuarto mayor productor de acero de América Latina. Esta decisión puede provocar una reacción por parte de las multinacionales y también por parte del gobierno argentino, que en el pasado ha ejercido una enorme presión sobre Chávez en defensa de Techint. La revolución venezolana y sus partidarios en el extranjero, en particular en la Argentina, deben estar preparados para resistir esta presión y lanzar una campaña en defensa de esta nacionalización. Los trabajadores de SIDOR deben tomar medidas inmediatas para poner en práctica el control obrero a fin de evitar que la compañía incurra en todo tipo de sabotajes, deben tomar las instalaciones, controlar las existencias y, sobre todo, deben proceder a abrir los libros de contabilidad de la empresa. La cuestión de la indemnización surgirá ahora. La empresa, probablemente, demandará una cantidad desorbitante de dinero. La mejor forma de solucionar esto es precisamente con la apertura de los libros de contabilidad de la empresa. Si se calcula la cantidad de dinero que pagá la multinacional por la compra de Sidor (muy poco), las inversiones que ha hecho en la planta (muy pocas), y luego se deducen la ganancia que ha logrado en los últimos 10 años (muchísima), se puede llegar a la conclusión de que, en realidad, no tiene derecho a recibir compensación alguna.
Bolívar es una de las concentraciones más importantes de la clase obrera industrial en Venezuela, un factor decisivo en la revolución. La victoria de los trabajadores de SIDOR estimulará también a los trabajadores de otras industrias básicas de la región a seguir adelante y luchar por un control obrero democrático. La renacionalización de SIDOR es otro paso adelante en la dirección correcta. En los últimos meses, la oligarquía ha intensificado su campaña de sabotaje contra la economía, en particular en el sector de la distribución de alimentos. Al mismo tiempo, el imperialismo ha aumentado sus provocaciones, amenaza con poner Venezuela en la lista de países que "albergan al terrorismo". Ahora es el momento de dar pasos decisivos hacia adelante en la nacionalización de las palancas fundamentales de la economía bajo el control democrático de los trabajadores y, por último, completar la revolución. [Ver vídeo de la celebración de los trabajadores de SIDOR] Vea también: ¿Cómo ganar la lucha de los trabajadores de SIDOR? http://www.controlobrero.org/content/view/251/32/ DECLARACIÓN DEL FRETECO EN SOLIDARIDAD CON LOS TRABAJADORES DE SIDOR http://www.controlobrero.org/content/view/248/32/
Trabajadores de SIDOR decretan Hora CERO http://www.controlobrero.org/content/view/222/32/ |
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